ORIGEN
 
          Nuestra ganadería se inicio en el mes de Abril de 1997, con el fin de criar ganado caprino de pura raza Murciana, ateniéndonos a preservar el estándar racial peculiar de la zona geográfica en donde nos encontramos y con la pretensión de recuperar en lo posible el tipo de cabra que ancestralmente se ha criado y ha sido muy estimada por los ganaderos de caprino de nuestra región y que se caracteriza entre otros aspectos por presentar unos periodos de lactación increíblemente largos - dos o más años de lactación continuados sin partos intermedios - y una producción láctea superior a dos litros y medio de leche diarios. GENEALOGÍA RACIAL             El origen de los animales que integran nuestra explotación ganadera lo constituyen seis rebaños de procedencia diversa, uno compuesto por el núcleo original que ya existía desde el año 1997 y que estaba formado por varios machos y hembras reproductoras de primerísima calidad tanto en el aspecto morfológico como lacto-productivo, y al cual se le sumaron otros cinco rebaños adquiridos a ganaderos profesionales que se jubilaban laboralmente en ese momento, pero que por su gran experiencia y antigüedad como ganaderos de caprino habían seleccionado genéticamente animales de primerísima calidad morfológica y funcional, añadiendo a esto que estos ganaderos habían practicado la ganadería semiextensiva, lo que conlleva que los animales adquiridos estaban habituados al pastoreo y a subsistir durante largas temporadas a base de alimentos estacionales proporcionados por el medio natural de nuestra zona geográfica.           Las manadas adquiridas estaban compuestas de ejemplares hembras así como de los machos reproductores que cada ganadero estaba utilizando para cubrir a estas hembras en ese momento, por lo que partimos de una diversidad genética suficientemente amplia como para evitar que se produjeran problemas de consanguinidad en nuestro rebaño. METODOLOGÍA Y ESTRATEGIA GANADERA            El manejo de nuestra explotación ganadera lo realizamos de forma convencional, pero estamos sometiendo periódicamente a fuertes contrastes alimentarios a todos nuestros animales durante su periodo vital o de permanencia en nuestra explotación con el fin de seleccionar a aquellos animales capaces de pasar de un estado alimentario a base de concentrados y henos de alfalfa a subsistir con la dieta pobre y escasa que ofrece el medio natural en que nos encontramos y sin que presenten por ello alteración fisiológica alguna, así como de ser capaces de concebir y llevar a término y sin ayuda el parto de las crías.           Las hembras destinadas a reposición se mantienen junto a sus madres durante sus tres primeros meses de vida y son a las únicas que les aplicamos puntualmente alguna dosis de Amoxicilina - siempre vía oral - si es estrictamente necesario para su supervivencia y solamente con el fin de combatir las infecciones habituales de la edad y de la especie, pues a partir de esa edad la supervivencia o no de los individuos de la cabaña la determina la carga genética que hayan heredado de sus progenitores.           Al tercer mes de vida, estas hembras de reposición son separadas de sus madres y se echan al campo con el resto de la manada, teniendo estas que sobrevivir con el aporte nutricional que les provee el medio ambiente de nuestra zona geográfica, pues no reciben hasta mes y medio antes de parir - a la edad aproximada de año y medio - aporte nutricional extra alguno, excepto pajas de cereales, por lo que todos nuestros animales deben de disponer de una carga genética apropiada para subsistir y medrar biológicamente en esas condiciones de escasez alimentaría.           Desde el mes de Mayo de 2000, desistimos de aplicar cualquier tipo de tratamiento farmacológico a nuestro rebaño - excepto en los casos señalados para las hembras destinadas a reposición y solamente durante su primer mes de vida - así como cualquier tipo de vacuna dirigida a prevenir dolencias frecuentes en la especie; y entre otras acciones, estamos desechando hembras que no engendren dos o más crías por parto y aquellas que presenten discapacidad para parir o procesos de mastitis por muy leves que estos sean.           Desde el mes de Marzo de 2001, nuestro ganado esta Oficialmente Indemne de Brucelosis y a su vez Indemne de Tuberculosis, Paratuberculosis y CAEV.           Así mismo, desde el mes de Septiembre de 2002, y con el fin de limitar y eliminar los animales que nacen sin cuernos en nuestra explotación, estamos desechando las hembras de reposición que no desarrollan cuernos así como a las hembras adultas que engendren hijos o hijas sin cuernos, pues consideramos que el mantenimiento de estos animales en cualquier explotación de caprino, es un grave inconveniente para llevar a cabo una seria y eficaz selección genética si se tiene como meta criar ganado con las máximas garantías de calidad.           Desde
el mes de Septiembre de 2003 y para evitar inflingirle sufrimientos
innecesarios a nuestros animales, prescindimos de descornar a los ejemplares
de reposición, por lo que todos los animales nacidos a partir
de esta fecha en nuestra explotación lucen sus naturales y esplendidas
cornamentas. RESULTADOS             Actualmente los ejemplares que estamos obteniendo presentan una morfología racial casi perfecta, que sumado a las pruebas de supervivencia medioambiental mencionadas nos ha permitido después de pagar un alto precio por ello, el pasar de un índice de mortalidad del 56 por ciento en el primer año del comienzo de la selección mencionada, a un índice de mortalidad de un 4 a un 6 por ciento anual en ejemplares mayores de un año y del 6 al 8 por ciento en ejemplares menores de un año en la actualidad, lo que nos permite suponer que estamos consiguiendo animales con la carga genética idónea para presumir de disponer de la genética que ha dotado a esta raza caprina de la rusticidad y rendimiento tan pregonado.           Pues como ya conocemos por experiencia, hoy en día es muy difícil conseguir estos ratios de supervivencia en rebaños de cabras sometidas a explotación intensiva si les retiramos las atenciones sanitarias habituales o si le modificamos la alimentación bruscamente, siendo todavía más difícil conseguir que medren o sobrevivan en régimen extensivo.           Ultimamente, los casos de aborto espontáneo que se nos presentan son del orden
del 2 por ciento anual.           En vista a los datos de la siguiente tabla, a fecha del 14/11/2007 podemos demostrar que hemos avanzado espectacularmente en lo referente a la mejora genética de nuestros animales en relación con los valores cualitativos de otras razas caprinas. Pues de esta tabla se deduce que el progreso alcanzado en mejora genética es verdaderamente espectacular en nuestros animales:
          Para la correcta interpretación de estos datos avanzamos que las muestras están tomadas de unos +/- 80 animales hembras sin seleccionar previamente, de diferentes edades, en un ordeņo diario y entre 160 animales adultos de un total de cabezas(270 ejemplares) que componen el rebaño. La fecha de parto de estos animales se había producido a partir del 01/09/2007, por lo que a la fecha de toma de muestras lácteas estaban en el segundo mes de lactación. Todos los animales fueron trasladados a fecha de 01/09/2007 o posterior desde una explotación en extensivo a la cual habían ido 3-5 meses antes. Venían preñadas y en un estado de carnes no óptimo,( estaban sobreviviendo única y exclusivamente con pasto natural y sin aporte nutricional alguno en el establo, excepto paja de cereales).
          El
objetivo más inmediato es, mantener la línea de cría
establecida y mejorar aún más la morfología de
los animales que van naciendo, así como las características
de rusticidad, rendimiento y salubridad de estos, por lo que tendemos
a perfeccionar el modelo de cabra que tenemos como ideal y seleccionar
hembras y machos de reposición a partir de hembras madres de
las cuales hayamos constatado que cumplen con los requisitos estándar
que hemos establecido como premisas imprescindibles para ello.           Y
mejorar tanto cualitativa como cuantitativamente en lo referente a la
producción láctea por cabra, aplicando los conocimientos
sobre técnicas genéticas de que disponemos hoy en día.           Para
monitorizar todos los datos que nos están permitiendo el seguimiento
del proceso selectivo racial, disponemos de una base de datos totalmente
informatizada y de programas de software especifico que nos permiten
disponer de un pedigrí exhaustivo de cada animal
de la explotación. |